La antigua raíz ayurvédica respaldada por la ciencia
El mercado de la suplementación está lleno de extractos de plantas sin base científica, pero la Ashwagandha (específicamente su variante patentada *Withania somnifera KSM-66*) ha logrado sobrevivir al escrutinio de los ensayos clínicos a doble ciego.
No es un pre-entreno, ni un quemagrasas. Es un adaptógeno, una sustancia que ayuda a tu sistema nervioso central a recuperar la homeostasis (equilibrio) tras sufrir estrés físico o psicológico.
El antagonismo Cortisol - Testosterona
Para entender la magia de la Ashwagandha, debes entender la relación entre la hormona del estrés (Cortisol) y la principal hormona anabólica (Testosterona). Estas dos hormonas actúan como en un balancín: cuando el cortisol está crónicamente elevado, la testosterona se desploma.
Los estudios muestran que suplementarse con 600 mg diarios de extracto KSM-66 durante 8 semanas logra:
Cómo y cuándo tomarla
La Ashwagandha no es un estimulante de acción rápida. Se funciona por acumulación.
