El fin de la "barra libre" de edulcorantes
Durante décadas, los edulcorantes artificiales como la sucralosa o el aspartamo se consideraron metabólicamente inertes: "pasan por el cuerpo sin hacer nada". Sin embargo, la investigación sobre la microbiota intestinal ha puesto esta afirmación en duda.
El impacto en las bacterias buenas
Estudios recientes sugieren que el consumo masivo de ciertos edulcorantes puede alterar la diversidad de las bacterias intestinales (disbiosis).
¿Provocan resistencia a la insulina?
Sorprendentemente, algunos estudios indican que el sabor dulce (aunque no tenga calorías) puede preparar al cuerpo para una carga de azúcar que nunca llega, alterando la respuesta glucémica a través de cambios en las bacterias del colon.
Recomendación: No te obsesiones, pero no abuses. Usa edulcorantes como una herramienta de transición, priorizando el Eritritol o la Stevia pura frente a los artificiales más antiguos.
